lunes, 9 de enero de 2012

De Canarios y resagos.

Ante nada, debo decir que la intención de que usted lea al mismo tiempo que escucha estos dos adjuntos que publicaré, es la razón por la que he creado este blog (que por cierto es nombrado por dos palabras que no parecen tener mucho sentido, sin embargo, me gusta pronunciarlas).

Acto seguido, esperemos que surjan mejores ideas, finalmente y como dice Fontarrosa, este blog no es para ustedes, es para mí.




El pájaro ciego

Manuel Gonzalez Prada


I


Era un Pájaro de nieve: 
Con su inefable cantar, 
Derramaba en tristes pechos 
Alegría sin igual.

-«Pájaro, el Inca murmura, 
Tu canción me atedia ya: 
Siempre cantas alegrías, 
Nunca lloras el pesar.

Lanza quejas doloridas, 
Porque sufro negro afán, 
Porque siento una amargura 
Melancólica y mortal.

Canta canciones que aumenten 
Mi congoja más y más, 
Que yo gozo en mi tristeza, 
Que yo gozo en mi penar».

Mas el Pájaro de nieve,
Sordo al mandato real,
Canta siempre la ventura, 
Pero tristeza jamás.

II


Murmura un viejo Cacique: 
-«Rey, al Pájaro cegad, 
Y con lánguida tristeza 
Su canción exhalará».

Ciego, el Pájaro de nieve
Siente y sufre pena tal, 
Que, si fue de blancas plumas, 
Es de negras plumas ya.

Canta dolor y amarguras 
Con tan lúgubre cantar 
Que, a su voz, las fieras lloran 
Y se quiebra el pedernal.

Todos cierran los oídos, 
Todos huyen y se van: 
El oír los tristes cantos 
Es gemir y agonizar.

La hija tierna del Monarca 
Oye el canto sin igual, 
Y solloza, y se adormece, 
Y no despierta jamás.

Prorrumpe el Inca, estallando 
Con la voz del huracán: 
-«Pronto al Pájaro la muerte, 
Pronto al Cacique cegad».

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